Quiero participarles con mucho
cariño mi experiencia y los
cambios que hemos tenido en mi
familia durante los años que
tenemos como socios en Club
Familiar Hippo en la Ciudad de
México.
Como antecedente quiero que
conozcan un poco de nuestra
historia como familia. Somos mi
esposo Paco y yo Belinda,
tenemos un hijo llamado
cariñosamente Sammy. Nuestra
vida con Sammy no ha sido lo
maravilloso que todos soñamos
debido a problemas que Sammy
presentó desde su nacimiento.
Debido a lo anterior nuestra
vida ha girado alrededor de
médicos especialistas en
diversas áreas, diversas
terapias de rehabilitación,
profesores especiales, estudios
diversos, etc, etc. Esta
situación le ocasionó a nuestro
hijo múltiples problemas de tipo
conductual y emocional de no
sentirse integrado en los grupos
escolares ni en la sociedad en
general.
Como se imaginan con toda esta
situación, nosotros estábamos
muy preocupados, sin encontrar
una solución que permitiera a
nuestro hijo disfrutar la vida
en todo lo que se espera
disfrute un niño ahora joven y
se pueda preparar adecuadamente
para el futuro.
Pero nos sucedió algo
extraordinario, nos enteramos
que en la Ciudad de México
existía un Club Familiar donde
podíamos asistir todos para
aprender diferentes idiomas de
forma natural. Sin clases, ni
exámenes y además poder tener
amigos de varias partes del
mundo, principalmente de Japón.
Todas ellas son personas
bellísimas y cariñosas.
Disfrutamos de la música, el
baile y los amigos en un
ambiente familiar y alegre.
Este Club existe gracias a la
filosofía de su fundador el Sr.
Yo Sakakibara donde nos dice que
todo ser humano aprende a hablar
el lenguaje del entorno donde
vive aunque tal vez algunos lo
hablan más rápido que otros. En
Hippo se reconoce que todos
debemos tener las mismas
oportunidades sin importar
nuestra edad, raza o condición
social.
Al saber de todo esto nos
pareció una opción
extraordinaria para poder
cambiar nuestro patrón de vida y
efectivamente después de varios
años como socios de Hippo somos
una familia diferente, mi esposo
al igual que nosotros
disfrutamos mucho la actividad
semanal de Hippo, donde nos
divertimos en la SADA, META y
YIKO (etapas de la metodología
de Hippo), es un tiempo muy
divertido y relajado.
Para Sammy esto ha sido fabuloso
ya que ha estado aprendiendo de
forma natural varios idiomas
además de contar con la amistad
de los socios de Hippo en
México, Japón, Estados Unidos,
Corea del Sur y Taiwán.
Gracias a los intercambios
familiares de Hippo en el cual
hemos participado intensamente,
Sammy ha aprendido a compartir
tanto su espacio como su tiempo
de forma espontanea y cariñosa
hablando en varios idiomas sin
preocuparse, solo disfrutando la
visita de nuestros amigos y
aprovechando el tiempo al
máximo. Sammy fue a Japón y
Taiwán por iniciativa propia
como participante del grupo de
Hippo México que viajó a dichos
países. Gracias al cariño y
confianza con los socios de
Hippo de dicho grupo Sammy
cumplió su deseo de viajar solo
por primera vez sin sus papás y
sentirse independiente, para él
esto le brindó una seguridad y
experiencias inolvidables para
toda su vida.
En el 25 aniversario de Club
Familiar Hippo en Japón yo
también pude viajar a Japón y
experimenté la alegría de ver a
nuestra hija y amigos japoneses
que anteriormente habían venido
a nuestra casa en México. En
esta ocasión el visitarlos en su
casa con su familia y vivir
dentro de su cultura fue algo
maravilloso que nunca olvidaré.
Además pude darme cuenta de todo
lo que Sammy había aprendido en
su viaje anterior, puesto que el
ya sabía muchas cosas sobre las
costumbres y la comida, él pudo
aprender aún más del lenguaje
conociendo cada vez mas amigos y
familias cariñosas y amables.
Ahora Sammy tiene la ilusión de
aprender cada día más idiomas,
mas sonidos para poder viajar y
superarse. Para él esto es un
proyecto de vida con lo que se
siente feliz, integrado, con el
cariño de todos, con mucha
seguridad y sin miedo para
comunicarse y expresar sus
sentimientos.
Quiero agradecer públicamente al
Sr. Yo Sakakibara por iniciar
este proyecto y a todos los
socios de Hippo por hacer que
este proyecto continúe creciendo
y beneficiando a muchas personas
alrededor del mundo que como
nosotros estamos inmensamente
felices de pertenecer al Club
Familiar Hippo con el deseo y
perseverancia para seguir
creciendo continuamente.
Con Cariño.
Belinda Coutiño de Moreno.
